En asuntos de violencia de género en los que la familia se compone de miembros menores de edad, en un porcentaje muy elevado, el hombre se va ver privado de ver a sus hijos por un periodo que excede el año, sin ningún tipo de comunicación con los mismos.

Con la paralización judicial que ha provocado el COVID-19 se prevé que este periodo exceda los dos años.

Para que esto suceda simplemente el abogado de su mujer tendrá que solicitarlo y el juez, con casi total seguridad, concederá una orden de alejamiento.